En su primer partido tras proclamarse campeona de Europa con todos los honores, la selección española tan solo pudo empatar (2-2) ante Finlandia en un encuentro exigente, marcado por la combatividad del conjunto local y por un tramo final en el que los españoles jugaron dos minutos en inferioridad numérica por expulsión del meta Fabio.
El partido supuso el debut de Míchel, Santa Cruz y Pachu, quien fue protagonista con un gol en un choque que se disputó en la localidad finlandesa de Nokia y que se repetirá este domingo a las 17.30 horas. Jesús Velasco quiere aprovechar estos amistosos para seguir probando jugadores, con la mente puesta ya en el lejano Mundial.
España trató de imponer su ritmo desde el inicio, con una puesta en escena reconocible basada en la posesión y la movilidad. La primera ocasión clara llegó en los compases iniciales, en una rápida transición que obligó a intervenir al guardameta finlandés en un mano a mano. Ahí Eric Martel adelantó al combinado nacional al aprovechar el rechace de un penalti tras una mano en el área.
Fue el mejor colofón a una gran semana para 'Nakata', que rfegresó a lo grande a la selección tras renovar con el Barça hasta 2027. Más que merecido, ya que el ala catalán está realizando una de las mejores temporadas de su vida y es clave para Javi Rodríguez. Estuvo acompañado en la pista por el también azulgrana Sergio González, con Dídac en el banquillo (podría jugar este sábado).
Finlandia reaccionó y dos minutos después Lilja empató tras una acción directa, aprovechando un balón largo que sorprendió a la defensa española. El tanto dio paso a los mejores minutos del conjunto nórdico, que volvió a golpear con un guion similar y así Pulkkinen culminó otra jugada de juego directo para establecer el 2-1, ante una España que carecía de su habitual claridad.
Tras el descanso, el equipo dirigido por Jesús Velasco salió decidido a cambiar la dinámica. Apenas transcurrido un minuto, Pachu firmó el empate al resolver con acierto un uno contra uno en banda, batiendo por bajo al portero local. El gol devolvió el control a España, que generó nuevas ocasiones, aunque sin lograr traducirlas en ventaja.
En la recta final, el encuentro se complicó con la expulsión de Fabio por mano fuera del área, que dejó a España en inferioridad durante dos minutos y permitió a los locales soñar con una victoria sobre el campeón de Europa en un partido más igualado de lo que podría esperarse. Eso sí, los finlandeses no son ya comparsa de antaño.
El conjunto español mostró mucha firmeza defensiva para conservar un empate que refleja la la lucha de un rival que puso a prueba a los campeones continentales, que afrontaron el partido con un equipo bastante diferente al que reinó en Europa.