Fue el protagonista de la gran polémica del Barça-Atlético sin estar presente en el Camp Nou. Hansi Flick se quejó de forma dura del VAR y en especial del colegiado alemán que estaba al mando. ¿Quien es este colegiado que fue señalado directamente por Flick? Se trata de Christian Dingert, un árbitro que se ha convertido en una bestia negra para el Bayern y muy criticado por el duelo ante el Leverkusen en el que expulsó a Luis Díaz y tuvo que acabar perdiendo perdón. Medios alemanes hablaron del mayor escándalo en el fútbol alemán en los últimos años. Nacido en 1980, Dingert se ha convertido en un especialista del VAR en Europa y la UEFA lo designa casi siempre para estar antes en la oficina, que en los terrenos de juego. Y falló estrepitosamente.
Christian Dingert no es un árbitro cualquiera en el fútbol alemán. Veterano, con más de dos décadas en la élite y una larga trayectoria en la Bundesliga, el colegiado de origen alemán se ha convertido en una figura reconocible tanto por su experiencia como por su presencia habitual en partidos de alta exigencia. Nacido en 1980 y árbitro de la Bundesliga desde 2004, su perfil ha ido creciendo con los años hasta adquirir peso también en el panorama internacional, primero como colegiado FIFA y después como especialista en funciones de VAR.
Su figura, sin embargo, no ha estado exenta de debate. En Alemania, Dingert ha aparecido en más de una ocasión en el centro de la conversación arbitral por decisiones discutidas, especialmente en encuentros de máxima tensión. Ese recorrido ha reforzado su imagen de árbitro con jerarquía, pero también expuesto a la crítica cuando el foco apunta al silbato. En el Bayern, hoy por hoy, no lo pueden ni ver.
El retrato que deja su carrera es el de un colegiado con galones, acostumbrado a la presión y a los grandes escenarios, un perfil que mezcla autoridad, experiencia y una inevitable dosis de controversia en un oficio donde cada decisión se somete al juicio inmediato del fútbol. Con Hansi Flick en el Bayern solo le pitó en contadas ocasiones y, aparentemente, no hubo polémicas. Pero o bien Flick le tenía ganas o bien se sintió traicionado por un compatriota. Y no tanto por la expulsión de Cubarsí sinó por el penalti de Marc Pubill al coger la pelota con las manos dentro del área. Flick insiste en que el VAR debió entrar, pero Dingert no lo hizo. Ahora es uno de los grandes protagonistas del fútbol europeo.