Andreas Christensen empieza a dejar atrás su particular calvario. El central danés fue titular y disputó los 90 minutos (más tres de añadido) en el estreno del Barça en la Champions 2026/27, una contundente victoria por 5-1 ante el Feyenoord en el Spotify Camp Nou que permitió al equipo de Hansi Flick arrancar con fuerza su camino europeo.
Más allá del resultado, la noche tuvo un significado especial para Christensen. El danés disputó en un solo partido más minutos que en toda la Champions de la pasada temporada. En la edición 2025/26 apenas participó en cuatro encuentros y acumuló 77 minutos.
Ahora, el escenario es muy diferente. Christensen completó toda la pretemporada con el equipo y fue titular en dos de las tres primeras jornadas de Liga, ante el Elche y el Rayo Vallecano, disputando los 90 minutos en ambos encuentros. Posteriormente, jugó algo más de media hora en Mestalla ante el Valencia antes de volver a la titularidad en el estreno europeo.
158 días de espera
Para entender la importancia de su regreso, hay que remontarse al pasado curso. Christensen sufrió el 21 de diciembre una rotura parcial del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda durante un entrenamiento. La lesión le mantuvo apartado de los terrenos de juego durante 158 días, hasta su regreso el pasado 23 de mayo en la última jornada de Liga ante el Valencia en Mestalla.
Hasta entonces, su participación en Europa había sido testimonial. Disputó 30 minutos ante el Newcastle, ocho contra el PSG, 33 frente al Chelsea y apenas seis ante el Eintracht Frankfurt. En total, 77 minutos repartidos en cuatro apariciones y ninguna titularidad.
Su lesión terminó de cortar una temporada en la que el central no pudo encontrar continuidad. Su vuelta se produjo en la recta final del curso, precisamente en Mestalla, donde disputó 35 minutos después de más de cinco meses sin jugar. Ahora, Christensen ha empezado a recuperar sensaciones y protagonismo.
La confianza de Flick
El danés ha completado una pretemporada sin contratiempos y ha empezado el curso con minutos importantes. Flick cuenta con él como una alternativa de garantías en el eje de la defensa, en una temporada en la que el Barça deberá afrontar una exigente carga de partidos.
A sus 30 años, Christensen afronta su quinta temporada como blaugrana después de que el club anunciara en julio su renovación hasta el 30 de junio de 2028. Su experiencia, lectura defensiva y capacidad para iniciar el juego desde atrás le convierten en un perfil diferente dentro de la plantilla.
El estreno ante el Feyenoord fue, por tanto, algo más que un partido de Champions. Después de los problemas físicos que le impidieron tener continuidad durante buena parte del último curso, Christensen volvió a completar 90 minutos en la máxima competición europea. Y lo hizo en el mejor escenario posible: como titular y formando parte de un Barça que arrancó la Champions con un contundente 5-1.