El futuro de varios pilotos veteranos en la parrilla de MotoGP viene siendo una incógnita en los últimos meses. Entre ellos, el de Àlex Rins. Yamaha, fábrica para la que compite actualmente, anunció semanas atrás sus duplas de pilotos tanto para el equipo oficial como para el Pramac, el satélite. Ni rastro del dorsal '42', quien tampoco ha logrado encontrar un hueco en el resto de fábricas. Y pese a que tuvo opciones en el mundial de Superbikes, este jueves, en el 'media day' de Misano, ha anunciado que no volverá a competir en el mundo de las dos ruedas.
2026 será, por lo tanto, el fin de su trayectoria deportiva en el Mundial de Motociclismo. Rins aterrizó en la categoría reina diez temporadas atrás, tras luchar por campeonatos del mundo de Moto3 y Moto2, y a lo largo de todo este tiempo ha pilotado para marcas como Suzuki, Honda o las tres últimas temporadas, Yamaha. Sin embargo, una grave lesión en su pierna derecha en Mugello en 2023 lo mantuvo apartado de las pistas durante prácticamente toda la temporada, y desde entonces sus resultados comenzaron a flojear. A eso se le sumó que Yamaha se encuentra en una profunda crisis de resultados.
La serie de factores han provocado la falta de oportunidades en la parrilla de 2027, el año del cambio de era. Y mientras se especuló con un posible salto a Superbikes, tal y como harán pilotos en su misma situación (como Brad Binder o Franco Morbidelli), Àlex Rins anunció en su llegada a Misano que colgará el casco en el mundo de las dos ruedas. "Tengo que dar las gracias a las personas que han estado ahí, ocupándose de mi futuro profesional. Teníamos dos opciones bastante buenas para ir al Mundial de Superbikes, pero no voy a ir", decía en la sala de prensa, tal y como recogen medios presentes como 'Motorsport'.
"He encontrado algo que realmente me llama mucho más la atención, que no puedo decir lo que es, porque no está cerrado todavía. Pero las novedades que puedo confirmar es que mi carrera deportiva en dos ruedas se ha acabado. Lo que he encontrado no es de dos ruedas", desvelaba Rins.
Perseguir el sueño de toda una vida en el motociclismo ha significado muchos sacrificios, y es el único estilo de vida que conoce. "Me he hecho mucho la pregunta de si me da pena dejarlo, de si seguir o si no, si cambiar de campeonato... Es algo que llevo haciendo toda mi vida, y al final es la rutina que tienes. Toda mi vida he estado preparándome para correr en moto. Lo que está pasando ahora es complicado, y desde luego que me ha quitado un poco las ganas de seguir en el mundo de las motos", se lamentaba.
¿Otra vida distinta?
Y pese a que todo termine, se empeña en mirar el lado positivo de la situación. "Tengo que estar satisfecho de lo que he conseguido. Son 14 años aquí, en el Mundial de MotoGP. Han sido muchas victorias, batallas en el buen sentido, he estado luchando por campeonatos de Moto3, Moto2 y MotoGP... No lo he conseguido, pero he tenido la oportunidad de ganar el título en las tres categorías. Simplemente, dar las gracias a las personas que me han ayudado. Y aún quedan varias carreras para disfrutar", expresaba.
"Lo otro es algo que me motiva muchísimo, es a largo plazo, y estoy feliz", aseguraba." Y es que Àlex tiene claro que es muy difícil cortar con la competición cuando es lo único que conoces. "Lo que no puedo hacer es, después de tantos años, cerrar el chiringuito por completo. Hay pilotos que lo han hecho, pero el mundo del motor es mi vida. Estos años que he sido piloto profesional de motos he ido haciendo cosas de coches. Me he preparado mi Jeep y me he ido al desierto con un amigo, he hecho carreras sobre hielo... Lo llevamos dentro. Seguiré entrenando y practicando", sentenciaba.