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Las primeras visitas al filial de la Real Sociedad: cuando era el Sanse y se jugaba en Atocha

La relación del Tenerife con el filial de la Real Sociedad no ha sido muy constante pero sí tiene su antigüedad. Comenzó en la temporada 70/71 con los dos equipos en Tercera División. Los tinerfeños habían intentado salir de esa categoría en las dos campañas anteriores e insistieron abriendo el calendario con un rival nuevo, el San Sebastián, o Sanse, que era el equipo vinculado a la Real Sociedad. En aquellos tiempos, los filiales compartían campo con los mayores. Por eso, el primer cruce tuvo lugar el 6 de septiembre de 1970 en Atocha, un estadio que acogió los cuatro primeros duelos entre guipuzcoanos e isleños.

El representativo llevaba sin visitar Donosti desde la campaña 66/67, pero para enfrentarse al primer equipo en Segunda División, también en Atocha. Concentrado en Vitoria desde el día anterior, el entrenador del Tenerife Atlético –llevó ese nombre de manera circunstancial–, Francisco Javier García Verdugo, no tuvo problemas en adelantar una alineación formada por Domingo, Pepito, Molina, Juan Miguel, Lesmes, Esteban, Jorge, Mauro, Soto, Cabrera y Morales. Eran otros tiempos. La apuesta no salió bien. Ganaron los locales gracias a un gol de Oyarzal. La imagen dada por los tinerfeños no fue nada convincente. De hecho, el propio García Vergudo consideró "justo el resultado", aunque también afirmó que "el empate no hubiera sido ningún regalo de la fortuna".

Ese decepcionante estreno no fue un anticipo de un mal desenlace de la temporada 70/71. Los blanquiazules fueron cogiéndole el pulso a la competición y lograron un ascenso que venían persiguiendo desde el ejercicio 68/69.

Ya en la década de los 80 volvieron a coincidir San Sebastián y Tenerife. En el curso 80/81 fueron compañeros de viaje en Segunda B. El 12 de abril de 1981, otro pinchazo en el campo del Sanse, Atocha. Esta vez por un tanto de Luis María Iraola (1-0). A esas alturas de la temporada, los tinerfeños apenas tenían margen de error. Estaban a cinco puntos de la plaza más cercana de ascenso, ocupada por el Deportivo –las victorias se premiaban con dos puntos–. Los de José Ramón Lamelo venían de derrotar a Las Palmas Atlético, pero no pudieron repetir en San Sebastián. A partir de ahí, solo dos victorias en siete partidos para terminar en la quinta plaza.

Álvaro, Juan Miguel, Manolo, Lolo, Diego, Salvador Mesa, Alberto, Toni Ayala, Roberto, Chalo y Lolín fueron los elegidos por Lamelo para la cita en Atocha (1-0).

En 1981 y también en septiembre, como ahora, pero con menos jornadas consumidas –solo una–, el Tenerife de José Iglesias, Joseíto, viajó a Guipúzcoa con la intención de dar continuidad al 4-0 obtenido en la apertura del curso ante el Lérida en el Heliodoro. Pero todo salió al revés. Un doblete de José Ignacio Satrústegui –hermano del campeón de Liga con la Real Sociedad– y un tanto de Francisco Javier Eizmendi –hermano del extinerfeñista José Ramón Eizmendi–, tumbaron a un equipo que se tuvo que conformar con recortar distancias con un acierto de Alberto. Joseíto puso de inicio en el césped a Álvaro, Diego, Marín, Manolo, Juan Miguel, Paco, Chalo, Alberto, Mini, David Amaral y Lolín (3-1).

A la larga, el Tenerife se fue acercando más a los puestos de descenso que a los que conducían a Segunda. Joseíto fue destituido a falta de cinco jornadas para el final. Su sustituto, José María Ramos, logró sellar la permanencia.

El último precedente de un encuentro entre el filial del Real Sociedad y el Tenerife en Atocha tuvo lugar el 27 de marzo de 1983. Al fin, un resultado favorable para los tinerfeños (0-2). El contexto era idéntico a los dos anteriores, la Segunda B, pero la situación, muy diferente. Con José Ramón Fuertes a los mandos, los blanquiazules iban lanzados hacia un necesario regreso a Segunda.

Y en medio de esa aventura, la visita al Sanse fue asumida por la plantilla del club isleño como una oportunidad para dar un paso casi definitivo. «Los blanquiazules podrían tener el ascenso al alcance de la mano», tituló Jornada Deportiva para abrir la previa. A continuación, al Tenerife le iban a quedar ocho partidos para alcanzar un objetivo que se aseguraron en el penúltimo, el 15 de mayo de 1983, con una goleada al Compostela en el Heliodoro (6-0).

Los blanquiazules no fallaron en Atocha, que resistió a un temporal de granizo en la cuenta atrás del partido.Con Aguirreoa, Marín, Manolo, Mini, Castro, Noly, Lasaosa, Alberto, Rubén Cano, David y Paco en el once, y también con minutos para Masqué y Lolín, el Tenerife se impuso por 0-2 con tantos de Rubén Cano y Masqué.

Atocha fue demolido el 28 de mayo de 1999. Su último partido fue un Real Sociedad-Tenerife.

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