El conflicto entre Julián Álvarez y el Atlético de Madrid suma un nuevo capítulo. Mientras el club rojiblanco mantiene públicamente que el delantero no está en venta y que sus declaraciones durante el Mundial fueron una decisión unilateral, desde el entorno del argentino ofrecen una versión completamente diferente de lo ocurrido.
Según ha explicado el periodista Martín Arévalo, Julián ya había comunicado internamente al Atlético su intención de abandonar el equipo antes de hacer pública su postura. Sin embargo, fueron los propios dirigentes rojiblancos quienes le habrían animado a explicar públicamente su deseo de marcharse.
La intención era que la afición entendiera que la decisión de buscar una salida correspondía al jugador y no al Atlético. Julián habría seguido esa indicación y, durante el Mundial, hizo pública por primera vez su voluntad de cambiar de aires.
El Atlético habría cambiado de postura
El problema llegó después. Según esta misma información, la dirección del Atlético no esperaba que Julián hiciera finalmente públicas sus intenciones y la reacción del club fue muy diferente a la que el futbolista y su entorno esperaban.
El delantero había hablado previamente con los responsables rojiblancos y entendía que existía un escenario en el que se podía negociar su salida. Sin embargo, después de sus declaraciones, el Atlético endureció su postura y pasó a defender públicamente que Julián no estaba en venta.
Una situación que, según Arévalo, provocó un fuerte malestar en el entorno del jugador, que considera que el club cambió las reglas del juego una vez que el argentino hizo exactamente lo que, según su versión, le habían pedido.
"Después de que lo declarara, la directiva del Atlético no lo apreció porque no esperaban que lo hiciera", explicó el periodista argentino. Desde el entorno del delantero consideran que el club les "mintió" y que tanto Julián como sus representantes se sienten "engañados y traicionados".
La versión contrasta con la postura pública de Miguel Ángel Gil Marín, que ha dejado claro que el Atlético no tiene intención de desprenderse de su delantero. El consejero delegado rojiblanco llegó a acusar al Barça de intentar negociar por un futbolista con contrato y aseguró que el club defendería sus intereses.
La guerra de versiones continúa y el desenlace dependerá ahora de si Atlético y Julián son capaces de sentarse a negociar. El club insiste en que el delantero debe continuar y el jugador considera que ha llegado el momento de cerrar su etapa en Madrid.