<![CDATA[Desastre ecológico en Vega de Alatorre: Mueren peces por falta de oxigenación en la laguna]]>
Felipe León Ramos, presidente de la Cooperativa Pesquera-Ostionera La Perla del Golfo, señaló que el agua ha dejado de fluir debido a que el mar ha cerrado la barra del estero en Playa Navarro, lo que redujo considerablemente los niveles de oxígeno. Esta situación propició la proliferación de algas que consumen el suministro restante, debilitando y matando a las especies acuáticas.
León Ramos puntualizó que el fenómeno es de origen natural, provocado por la insuficiente oxigenación debido a la falta de flujo y reflujo, descartando la contaminación como causa principal. forumteam.blog
Ante esta situación, el líder pesquero planteó la construcción de escolleras que conecten el Golfo de México con el sistema lagunar, permitiendo la renovación y oxigenación del agua. Indicó que los gobiernos federal y estatal deben realizar un estudio de factibilidad que valide el proyecto de manera inmediata.
Asimismo, destacó que la atención es prioritaria, ya que más de la mitad de la población de Vega de Alatorre depende directamente de este sistema para su sustento. Garantizar su conectividad no es solo una cuestión ecológica, sino de supervivencia económica para cientos de familias, por lo que llamó a actuar con prontitud antes de que el daño sea irreversible.
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Mientras tanto, los pescadores de la cooperativa se dieron a la tarea de limpiar los cuerpos de agua y enterrar a los peces para evitar focos de infección y proteger al turismo local.
]]>De la estratósfera a la carta orgánica
Según recuerdan publicaciones de fácil acceso para cualquiera que quiera comprobarlo: El 4 de marzo de 1996, durante la inauguración del ciclo lectivo en Tartagal, Salta, el entonces presidente Carlos Menem afirmó que se licitaría un sistema de naves espaciales.
Indicó que despegarían desde una plataforma en la provincia de Córdoba, saldrían de la atmósfera hacia la estratósfera y permitirían llegar a Japón, Corea o cualquier lugar del mundo en solo una hora y media.
Las caras de asombro de la maestra y de los alumnos fueron una obra de arte inmortalizada en sus rostros.
Ni Machaca Güemes, ni Sarmiento, ni Martín Miguel de Güemes; de eso, nada. Las expresiones eran clarísimas. Docentes y alumnos seguramente esperaban otro discurso.
Quizás ya estés pensando en que es mejor que me aleje del alcohol o que cambie de dealer, pero nada de eso, ya verás.
Una parte importante de la sociedad, sin distinción de credos ni ideologías, tiene preocupaciones muy puntuales, muy concretas, muy de hoy: los que no pueden conseguir trabajo o no saben por cuánto tiempo lo tendrán; los que trabajan de día y por la tarde o la noche se «uberizan» para darse algún caprichito, como comprar un remedio o, como mucho, tomarse una cerveza.
Los que sufren cada mes cuando deben pagar el alquiler, los servicios, las expensas, cargar la SUBE y ni hablemos de comprar remedios.
Qué decir de los viejos meados, esos que trabajaron treinta o más años y hoy cobran menos de la tercera parte de lo necesario para vivir (ni siquiera con indignidad), según informa el INDEC.
De esto, nada. El mensaje transmitido por cadena nacional fue sobre la reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, el mismo que se salvó de que lo llenaran de trotyl; la explicación de los trillones desde su creación y, para la gente de carne y hueso, ni una palabra.
Otra vez la estratósfera menemista, otra vez las caras de sorpresa, otra vez: ¿De qué habla este hombre?
Ese discurso parecía dirigido a otro público; se equivocaron de escenario. Quizás para los amigos del FMI y del Banco Mundial, para el círculo rojo, para los legisladores (aunque quizás no todos hubieran podido entender), pero no para un pueblo que la ve pasar con la ñata contra el vidrio.
A esta altura importa poco si en las provincias cordilleranas el petróleo y los minerales generan trabajo genuino, ya que el resto del país existe y algo hace pensar que con lo que producen, más el campo, no es suficiente para casi cincuenta millones de personas.
Seguramente todas las reformas que se están haciendo y las que se pretenden hacer, de seguir por este rumbo, en algún tiempo harán que seamos la envidia de los países nórdicos, pero mucho no faltará hasta ese momento, aunque duela y parezca desagradecido:
Con el dólar estable, la baja del riesgo país y el control de la inflación no alcanza. Todo eso y muchas otras cosas son necesarias, pero no suficientes.
¿Cómo se supone que se podrá atravesar el desierto?, sin contar que mucho de lo que se está haciendo pueda, aunque es un interrogante, echarse por tierra de la noche a la mañana.
Quizás decir que hablar de determinados temas puede sonar casi como una cargada.
Está muy bien que se proyecte para el futuro, ya que en algunos aspectos no estamos demasiado actualizados, pero obviar los problemas del hoy no parece la mejor forma de transitar este camino, que, a decir verdad, tiene demasiados baches.
LOS NOSOTROS también tenemos nuestro corazoncito. ¡A nadie le amarga un dulce!
La teoría del efecto derrame genera demasiadas dudas, máxime cuando en los pisos superiores hay copas que parecen «la ensaladera», el famoso trofeo de la Copa Davis; mientras que, para LOS NOSOTROS, en la base, hay unos vasos de chupito, como en España.
Que se vaya el iluminador que enfoca al escenario y se enciendan todas las luces. Así verán que, aparte de las primeras filas donde está la clase dirigente, hay mucha más gente atrás y en las plateas altas.
Mientras LOS NOSOTROS seguimos tratando de entender las reformas de la Carta Orgánica del Banco Central, estalló otra interna. Ahora el nuevo jefe de Gabinete se trenzó con la vicepresidenta, invitándola a que renuncie, que se vaya, y ella, ni lerda ni perezosa, ya se ha victimizado.
Deberán entender que con la vice, el operativo «desgaste y esmerilamiento» no funciona; tendrán que buscar otro camino.
A la oposición tampoco le va de maravillas. No hay forma, por el momento, de que se pongan de acuerdo. Parece que el encuentro en La Rioja les sirvió para poco.
De todos modos, como son impredecibles, puede ser que, llegado el momento, vayan todos juntos y terminen dando un susto al oficialismo o que se partan en varios pedazos, como pasó en la elección anterior en la provincia de Buenos Aires, lo que permitió que Santilli ganara las elecciones.
Ya hemos comentado en varios artículos que el mundo en el que viven los políticos es distinto al nuestro.
Nosotros no sabemos si seguiremos en el trabajo, si continuaremos sin conseguir empleo, si los sueldos y las jubilaciones tendrán algún ajuste verdadero y medianamente significativo o si, simplemente, cada día estaremos un paso adelante camino al precipicio.
Ese mundo de realismo mágico da lugar a que, cuando recién se está empezando a delinear la futura campaña para las elecciones de 2027, ya aparezcan aspiraciones presidenciales para 2031, tal el caso de la senadora Patricia Bullrich.
No está ni bien ni mal que se lo plantee, aunque no sería descabellado pensar que la función legislativa tiene sus responsabilidades y que uno espera proyectos y actitudes que le mejoren la vida a los habitantes de este país y no que simplemente sea un trampolín para saltar a otro cargo.
En lo que queda del año hay dos elecciones que, sin duda, influirán en el tablero americano y, por diferentes razones, en el de Argentina. Cabe preguntarse: ¿Cómo nos irá si ganan Lula y los demócratas en Estados Unidos?
¿Estamos tan blindados como suponemos o habrá que leerlo como un cambio de dirección del viento? Sería bueno tener una campera a mano, no sea cosa que nos terminemos resfriando.
Estamos en un momento bisagra, como tantos otros de nuestra historia. Se ha avanzado en algunos aspectos y se han relegado determinados sectores. La cuestión es que el reloj de la historia da las vueltas más rápido y eso nos desorienta un poco.
Los cambios que se vienen, a muy corto plazo, producirán fuertes cimbronazos sociales: pérdida del poder omnímodo de las organizaciones sindicales, cambio del comercio tradicional por el e-commerce, locales vacíos, menor circulación por las calles, profesiones que irán desapareciendo, reinvenciones dificultosas, aumento de la edad para acceder a la jubilación, liberación de colegios profesionales, disminución del comercio minorista, aumento del trabajo autónomo y la lista sigue hasta donde la imaginación sea capaz de llevarte.
Otra pregunta que podríamos hacernos sería: ¿Qué ideas se manejan desde el poder ante esta situación que no demorará demasiado en materializarse?
De más está decir que las soluciones de hace setenta años tendrán escasas posibilidades de traer prosperidad para la gente.
Por ejemplo: ¿Le haremos un pagadiós a los acreedores externos? ¿Emisión descontrolada y distribución de papeles pintados con forma de billetes? ¿Aumento de impuestos a la riqueza, al capital o al aire que respiramos? ¿Esperaremos que «el mercado» absorba a los que se van cayendo del sistema? ¿Cursos de capacitación y actualización para la reinserción laboral?
Aparte de sacarse los ojos por acceder o mantenerse en el poder, sería bueno que nos contaran qué ideas concretas tienen para contener el aluvión que se viene y que se empiece desde ahora mismo, porque, dentro de treinta años, cuando seamos una potencia, quizás haya que importar gente, porque de los de ahora no llegará ni la mitad.
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El FBI coordinó durante el Mundial de fútbol el IPCC (Centro de Cooperación Policial Internacional) integrado por agencias federales de seguridad norteamericanas y policías de países participantes, incluida España. Rastrearon alertas terroristas, amenazas a futbolistas, hinchas violentos y cualquier incidente que pudiera afectar al campeonato. El canal de investigación y sucesos de Prensa Ibérica ha accedido en exclusiva a los partes de novedades realizados diariamente en ese centro de mando.
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Ocho concursos 'malditos' para el atletismo español
El atletismo español ha dado bastantes pasos adelante en los últimos años y afrontará la semana que viene el Europeo de Birmingham con ilusiones y con una decena de opciones de medalla, pero muchos concursos siguen estancados.
La retirada de Manolo Martínez (peso), Mario Pestano y Frank Casañas (disco), Javi Cuenfuegos (martillo), Naroa Agirre (pértiga) y los recuerdos aún más lejanos de Arturo Ortiz y Gustavo Adolfo Bécquer (altura) o García Chico, Montxu Mirando y José Manuel Arcos (pértiga) son pasado. Repasemos ocho pruevas deficitarias.
Peso masculino
Con permiso del retirado exazulgrana Carlos Tobalina, el peso maculino se reduce a Manolo Martínez. El leonés fue el primer español que pasó de 20 metros (20,16 en 1994), llevó el récord a 21,47, logró el bronce olímpico en Atenas'04 y se colgó cinco grandes medallas en pista cubierta, coronadas con sendos oros en el Mundial de Lisboa'01 y en el Europeo de Viena'02.
Tobalina tomó en parte el relevo, pero su adiós sumió la especialidad en pozo del que pareció sacarla Miguel Gómez. El madrileño brilló en 2023 al batir el récord español sub'23 de 'Superman' (20,30), pero al año siguiente se quedó en 19,35, en 2025 lanzó 19,46 y este año, 19,07. De hecho, fue duodécimo (último) en los recientes Campeonatos de España con dos nulos y unos tristes 15,20.
Sin embargo, en Málaga surgió una nueva figura. Nacido en Argentina y con la nacionalidad recién lograda, a sus 19 años Fabrizio Scontrini destrozó su marca personal para imponerse con 18,58 y convertirse en el campeón nacional más joven desde Manolo Martínez en 1993. El discípulo de Serafín López pertenece a la Real Sociedad y ya piensa en el Europeo sub'23 de 2027.
Altura masculina
Es una de las peores pruebas del siglo en el atletismo español. Si en categoría femenina la campeona olímpica Ruth Beitia dio lustre al salto vertical femenino, en hombres el vacío es total desde Arturo Ortiz (2,34 en 1991), Gustavo Adolfo Bécquer (2,30 en 1992) e Ignacio Pérez (2,30 en 1998). El único nombre propio del siglo es Javier Bermejo, quien se fue a 2,28 y atacó los 2,30.
Tras los años buenos de Miguel Ángel Sáncho (2,27 en 2009), la actual situación es para echarse a temblar. En 2024 ganó los Nacionales el altísimo David González con 2,15 y en 2025 venció Álvaro Infante con la misma marca, mientras que en 2025 ganó Pablo Martínez bajo techo (2,17) y en 2025 lo hizo con 2,18 un David González que tan solo saltó 2,02 en Málaga... Increíble.
El nuevo campeón de España añade algo de esperanza. Con 20 años, el catalán Martí Cissé reinó con 2,13 metros, su mejor marca personal. El problema es que por esta situación han pasado muchos en los últimos años. El atleta de la AA Catalunya también ha sido campeón nacional sub'23 bajo techo y bronce al aire libre. El 20 de octubre cumplirá 21 años. ¿Se consolidará?
Martillo masculino
Es una disciplinas problemática por la falta de entrenadores de primer nivel y la escasa materia prima. Como sucedió en su día con Seve Ballesteros en el golf o con 'Paquito' Fernández Ochoa en el esquí alpino, el extremeño Javier Cienfuegos fue un oasis ficticio que mantuvo la prueba masculina a gran nivel. El problema es que el relevo ha sido nulo.
El alcalde de la localidad pacense de Montijo batió el récord mundial junior en 2009 con 82,07, registro que estuvo vigente hasta 2012. Además, fue 13 veces campeón de España y rozó los 80 metros (79,38). Desde su adiós en 2023, Kevin Arreaga es el único que ha pasado de 74 metros (74,63) y en Málaga se colgó el oro con 71,05. Y lo peor es que por abajo no llega nada.
Pértiga masculina
Los tres mejores pertiguistas masculinos de la historia datan del siglo pasado: el 'recordman' nacional Montxu Miranda (5,81 en 2000), José Manuel Arcos (5,80 en 1999) y el catalán Javier García Chico con su histórico bronce olímpico en Barcelona'92 y 5,77 como mejor registro personal, logrado en 1992 en Grenoble.
Desde entonces, Igor Bychkov y Adrián Vallés llegaron a 5,70, al igual que el año pasado el catalán Artur Coll (24 años). Hay juventud, pero nadie da un paso adelante definitivo para competir en las grandes citas. De hecho, este año se está viviendo un paso atrás colectivo y Coll lidera un paupérrimo ranking nacional con 5,63 metros, mientras que nadie más ha pasado de 5,60.
Juan Luis Bravo (23 años) y Àlex Gracia saltaron 5,56, Martí Serra franqueó 5,51 con 21 años y Ander Martínez de Rituerto (22) se quedó en 5,50. Citar a Fabio Marco, con 20 años y una marca personal de 5,45 que le permitió reinar en Málaga. Artur Coll es el campeón bajo techo con los 5,50 que saltó en Valencia. Hace falta bastante más para salir de este profundo hoyo.
Pértiga femenina
Tras las precursoras Dana Cervantes (4,46 en 2004) y Mar Sánchez (4,35 en 2005), la única referente con mayúsculas ha sido Naroa Agirre. La donostiarra posee el récord nacional con 4,56 desde hace 19 años y medio y fue sexta en los Juegos de Atenas'04 y en los Mundiales bajo techo de Moscú en 2005, además de plata en los Mediterráneos de 2013 en Mersin.
13 veces campeona de España bajo techo y nueve al aire libre, la retirada de la mejor pertiguista española de la historia dio paso a un agujero del que aún no se ha salido, pese a que Maialen Axpe (4,50 en 2019) y Malen Ruiz de Azua (4,47 en 2021) se acercaron a su histórica plusmarca española. Sin embargo, la prueba vuelve a estar muy estancada.
A sus 30 años, Mónica Clemente es la única que ha superado 4,40 metros este año (4,46), seguida por Naiara Pérez (21 años y 4,35) y por Ana Carrasco (25 y 4,16), con la azulgrana Alba Benito capitalizando la ilusión (4,15, 17 años y bronce en el Europeo sub'18). En Málaga ganó Naiara Pérez con 4,16 y en pista cubierta lo hizo Clemente con 4,35, marcas todas ellas muy flojas.
Disco femenino
Es quizá el peor lanzamiento de los ocho, ya que en hombres brillaron Mario Pestano y Frank Casañas. Ángeles Barreiro se fue a 60,56 en 1994 y, se le acercaron la hispanocheca Alice Matejkova (59,25) y la exazulgrana Irache Quintanal (59,16). Con 61,89 batió su récord 22 años después Sabina Asenjo, 12ª en el Europeo de Amsterdam'14 y dos veces quinta en los Juegos Mediterráneos.
Ahora Inés López apunta a un cambio de tendencia. La madrileña de 22 años estudia en Arizona, ha lanzado 60,57, en 2025 se proclamó campeona de Europa sub'23 en Bergen, ganó en Málaga con 59,28 y estará en Birmingham. El futuro es suyo y de la cántabra Andrea Tankeu, actual campeona europea sub'20.
Triple salto
Aunque podría parecer una 'voutade' incluir una prueba en la que España cuenta con el actual campeón olímpico (Jordan Díaz) y con la medallista de bronce en los últimos Europeos bajo techo y al aire libre (Ana Peleteiro), en los últimos años hay poco más por detrás y la ausencia de ambos está desnudando una realidad más triste en categoría masculina.
El hispanocubano sigue 'desaparecido' desde que se fue a 18,18 en los Europeos de Roma'24, antes de lograr el oro olímpico en París. Sin él, nadie se acerca a los 17 metros y el líder del año es el catalán Ramon Adalia con 16,33 (27 años). En Málaga se impuso con 16,50 ventosos (+3,1 m/s) un Eneko Carrascal que también se colgó el oro en pista cubierta en Valencia con 16,20.
Peleteiro disfruta de su segundo vástago (León) y ya se ha puesto a las órdenes de su pareja y entrenador, Benjamin Compaoré. En mujeres se atisba un relevo con Naida Calonge (líder del año con 19 años y 13,53 metros), Ana Estrella de León (18 y 13,49) y la catalana Elda Romeva (20 y oro en Málaga con su mejor marca, 13,49. La campeona bajo techo fue María González (13,36).
Altura femenina
Es la única prueba de concursos que ha dado a España un oro olímpico con Ruth Beitia, la mejor atleta española de siempre junto a María Pérez. A las órdenes de su amigo y mentor Ramón Torralbo, la cántabra culminó en Río'16 una carrera en la que también logró cuatro títulos europeos, tres platas mundiales y 16 preseas internacionales.
Tras un primer amago bastantes años atrás, una artritis reumatoide la retiró definitivamente en 2017 y sumió a esta prueba en una época muy gris. La también cántabra Saleta Fernández se quedó en 1,90 metros y ahora por fin parecen estar llegando esos brotes verdes que permiten mirar al futuro con ilusión.
La mejor es la hispanoserbia Una Stancev (23 años), tercera de la historia con 1,91 tras Beitia (2,03) y Marta Mendía (1,96). No es la única, ya que la catalana Ona Bonet (20) ya ha saltado 1,90, y Aitana Alonso superó el listón en 1,87 con tan solo 17 años y ganó en Málaga con 1,84. Completa el póker la valenciana Celia Rifaterra con 1,97 y 21 años. Stancev estará en el Europeo.
